jueves, 5 de enero de 2012

Carta al tercer sueño

Después de un par de noches y de algunas repeticiones
del sueño, no alcanzo a comprender como es que despierto
justo cuando me acerco a tu boca.

Eh llegado a la siguiente conclusión,  tus besos
son inalcanzables para este indignante imbécil que se atrevió
a soñar con tu desnudez, cuando en realidad no es capaz de mirarte
siquiera a los ojos.

No es algo que me extrañe en lo absoluto, entiendo que hasta en
los sueños encontramos limitantes y reitero lo único extraño
es el contacto con tus labios, lo que sigue es, una sencilla pregunta.

¿Alguna vez me soñaste besándote?

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