jueves, 5 de enero de 2012

El cuarto sueño de un zapato

Apareces en un bosque, cerca de una pequeña laguna
es como un espejismo, algo dentro de mi advertía,
no te acerques demasiado o puedes decepcionarte y
el dolor que causa liberarte de la ambigüedad,
apagará tu ser; Siempre sostengo que en mis sueños
la única voz verdadera es el vaivén del viento golpeando
los arboles. Sin dudarlo me acerqué a ti, no fue complicado
tomarte de la mano para estar seguro de tu presencia.

Vamos a nadar, -te dije-
En este momento tengo ganas de volar, -respondiste-
viajamos sin rumbo fijo hasta desintegrarnos en un espiral
de colores, navegamos en el rió de los días y nos fundimos en
el beso de tus labios luminosos.

Tu aroma me ha quedado impregnado en la solapa del recuerdo,
entiendo que el momento de despertar a llegado y respiro, me levanto
necesito una respuesta, que me diga si despertar en este momento
sería la mejor idea.

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